Salazar Von D'avalos

Fc: Tom Hardy
Edad: 38
Lugar de origen: Livadi, Petram
Oficio: Inquisidor de la Orden Roja
Casa :Von D'avalos

-Llegó a la capital en el momento de la ejecución de Leitzbeth Sandr, miembro importante de la orden rebelde.

-Fue asignado como jefe a Taznirah, ella debe contarle todo secreto que consiga que interese a la orden roja.

-Mandó apresar a Senan bajo el cargo de hechicero. Causado por la falsa denuncia de Aura.

-El Oráculo le dio la nueva misión de supervisar el trabajo de investigación de Eiven.

-Actualmente conspira junto a los rebeldes, a quienes facilita datos sobre la orden y sus movimientos.

“Well, everyone lies. The difference between a hero and a villain is whether anyone believes him.”

Antes de ser capturado inteligente, audaz y cargado de arrogancia, aunque también habría que añadir que se trataba de un hombre un tanto impulsivo, lo que le llevó a ser algo imprudente.

Pero tras ser liberado es amargo y cínico, cargado con una lengua e ingenio bastante afilados, que a menudo se burlan de su propia condición. Las escaleras son su gran enemigo mientras que las sillas sus grandes aliadas.

Suele preguntarse por qué ha recurrido a la tortura, ya que él mismo pasó por ella, sin embargo nunca encuentra una respuesta satisfactoria. A pesar de ello continua con ese oficio, no por amor a la violencia, sino por pragmatismo, hay pocas opciones para un lisiado y su experiencia le asegura un gran conocimiento sobre cómo romper a las personas.
Es inteligente y retorcido, y tiene un don para detectar la mentira. Su naturaleza es decidida y despiadada, está dispuesto a hacer cosas abominables si eso hace que consiga sus objetivos. A pesar de todo, sabe mostrar misericordia, pero no es algo que a menudo ocurra.

Every man has his excuses, and the more vile the man becomes, the more touching the story has to be. What is my story now, I wonder?

Heredero de una de las grandes familias de Livadi, fue tratado desde su niñez como el niño dorado de la casa, los mejores tutores, los mayores lujos, todo lo mejor le rodeaba, y él siempre creía merecerlo. Y lo cierto es que tendría un futuro prometedor pues sobresalía en muchísimos campos. Pero él prefirió sumergirse en el ejercito.

A los veinte años se presentó al campeonato de Esgrima que el rey organizaba cada año, aquel campeonato siempre traía fama y gloria a sus vencedores. Y en él demostró sus maravillosas aptitudes en el manejo de la espada, haciéndose con el título de ganador y obteniendo toda fama y prestigio que quería. Fueron años de gloria donde parecía alcanzar todo lo que se proponía, y al inicio de la guerra tenía el cargo de Coronel sobre sus hombros.

Y fue un héroe digno de su cargo, hasta que toda victoria en batalla y toda alabanza se vinieron abajo cuando encabezó una carga suicida contra la capital de Thalassa. Aunque dicho evento salió bien, Salazar fue capturado y encerrado en las mazmorras bajo la ciudad, donde fue torturado brutalmente. Y fue liberado dos años después, tras el nombramiento de Ronath como rey, pues la casa real de Thalassa buscó de alguna forma apaciguar sus relaciones con Petram, organizando un intercambio de prisioneros. Pero el joven coronel, ya no era quien fue, volvió como una persona rota.

Durante un año volvió a la casa de su familia, comprobando que el mundo le había dado de lado para ovacionar a jóvenes con menos méritos para la gloria. Y aunque gran parte de sus heridas sanaron, quedó marcado de por vida por una cojera bastante molesta y un ojo con voluntad propia. Pero movido por su negación de vivir eternamente postrado en una cama, viajó hasta Vitch para ingresar en la Orden Roja.

Y durante unos años se le puso al cargo de los prisioneros que trabajaban en las canteras del condado, donde pronto su talento para la opresión y la tortura se dejó ver, y la producción aumentó considerablemente bajo su mandato. Pero pronto aquellos talentos fueron reclamados para un nuevo puesto, el de inquisidor. Su nombre comenzaba de nuevo a conocerse, y ser temido por aquellos infieles a la diosa.

Pero su ascenso no se detiene, sino que llega a ser nombrado superior y mandado a la capital, para servir a los reyes y a su diosa en aquella lucha contra la herejía.

“Everything beautiful has a dark side, and some of us must dwell there, so that others can laugh in the light.”

Siempre camina acompañado de un bastón, en ocasiones este guarda un filo o está especialmente diseñado para romper huesos.

Es conocedor de los idiomas del continente, sus tutores se encargaron de ellos.

A pesar de su estado sigue siendo el heredero de su casa.

Tiene bajo sus ordenes a dos practicantes, le ayudan a realizar los trabajos más duros.

Pese a todo, tiene grandes enemigos dentro de la propia Orden Roja.

No se sabe a ciencia cierta si su fé es verdadera.

No suele vestir con el uniforme de la Orden.

La mayoría de su dentadura es metalica, pues sus piezas dentales fueron arrancadas en las torturas que le ocasionaron.

Julio

-Ha sido el criado de Salazar desde que este tenía 10 años.
-Ha seguido al inquisidor durante todos sus viajes exceptuando la guerra.
-Salazar lo tiene en más alta estima que a su propio padre.
-Considera al excomandante un hijo.

Vitari

-Pese a tener una relación tirante con ella, para Salazar es la persona en la que más confía.
-Es una de las practicantes a servicio del inquisidor, pero pocas veces la tortura entra en sus servicios.
-Tan sigilosa como una sombra, y mortal como el veneno.

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